Sierra de Altomira

Gebelerria no es un país, sino un estado. Un estado químico de emoción, un estilo de vida, una sensación de quienes por aquí vemos salir y ponerse el sol entre noches de estrellas, entre nubes.No sé si estas cosas tienen nombre propio, pero había que ponérselo, sin pensar que eso nos hace diferentes más allá de la singularidad de cada uno.